domingo, 4 de noviembre de 2012

Burbuja del alma


Mientras esta gota incolora nutre mi mejilla de domingo por la tarde, una burbuja de aire que tiene tu nombre escrito con brillantina de colores, se queda petrificada en mi garganta. 

No me atrevo a decirlo, porque decirlo es decirme, es escucharme, es hacerme cargo de que esto esta sucediendo… me niego. No quiero darme cuenta de esto, de eso, de aquello y de todo lo demás, simplemente porque sé que no tiene remedio, salida, solución y eso duele mas que esta burbuja que comienza a mutar y a la que le crecen aguijones que lastiman mi garganta y la hacen sangrar.

Y vuelvo a preguntarme, mientras intento tragar saliva – o sangre, ya no sé- para que callo si sé que no me podes escuchar. Si me vieras, volverías; si me escucharas, volverías. Sé que estas ahí esperando de mí cualquier indicio que se asemeje a lo que vivimos, pero no… No puedo con tu tempestad, no puedo con mi cordura, no la quiero perder, pero tampoco puedo perderte.

Seguís acá, en mi mente, diariamente, te acaricio por las mañanas y me acaricio por las noches, creyendo que estas conmigo, que posiblemente estés haciendo lo mismo, y que el éter nos brinda la posibilidad de seguir amándonos como antes.

La burbuja sube, explota mi cabeza, no me deja pensar; mi mandíbula lucha contra la violencia de sus puntas hirientes, intenta destruirla, para que nada suceda, para que todo termine siendo digerido por dentro, para que nadie se dé cuenta que es lo que me esta sucumbiendo, pero no aguanto mas… Si no lo digo, creo que muero, así como cuando moría en tus brazos luego de hacernos el amor, cuando moría en tus ojos luego de soñar con nuestros hijos, como cuando moría en tus manos al necesitar cariño y contención… así, moría y volvía a nacer, porque me dabas ese oxigeno tan increíble que hacia que todo pareciera pequeño al lado de nuestro amor.

No aguanto mas, la burbuja empuja mis pómulos, explota dentro de mi boca, abre mis labios – estos que te besaron con todo el amor del mundo- y sale un grito desesperado que musicaliza las lagrimas que no dejan de caer  y empapar mi vestido como en esas tardes de lluvia incesante…


TE EXTRAÑO!

sábado, 1 de septiembre de 2012

Balance del año


Me pregunto porque tengo que esperar a estar cerca de fin de año para hacer un balance si en este preciso momento siento ganas de hacerlo. 
Fue, aunque aún no termino, un año lleno de emociones. Que digo!? Fue una montaña rusa de emociones!!!.

Me pasaron mil cosas durante estos meses. 

Para comenzar, festeje mis 31 años con gente que quiero muchísimo y que me acompaño codo a codo día a día. Me sentí feliz, realmente feliz, como en esos días que esperaba las 5
 de 
la tarde para juntarme con mis amigos/as del barrio y salir a jugar a la mancha, hasta que mi mamá pegara un grito desde la ventana de casa invitándome a entrar porque se hacia de noche.

Volví a conectarme con mis sentimientos, mis emociones, mis miedos, mis más crudos defectos y aprendí de ellos, evaluándolos  reflexionándolos y hasta escribiéndolos y compartiéndolos con todo aquel que tuviera ganas de leerme y sentirme. 

Me enamoré y di absolutamente todo lo que tenía y más. Sentí la reciprocidad de ese amor de una manera muy poco convencional y dolió. Llore mucho, muchísimo, hasta que decidí parar antes de inundar todas las calles de Belgrano y Macri decidiera venir a quejarse por tanto derroche de agua “purificadora”.

Acompañe a mis familiares mas cercanos por senderos sinuosos y poco fáciles de caminar y, gracias a eso, comprendí que todos somos distintos, que cada uno elabora y vive la vida de la manera que le sale y se repone ante cosas duras como puede.

Aprendí a ser más paciente y tolerante con respecto a las decisiones ajenas, a juzgar menos y a abrazar más, porque en definitiva, todos necesitamos un abrazo.
Conocí lo tangible que es la palabra “incondicional” cuando se plasma en los actos de las personas que amo, que me nutren y me enseñan y sentí, que cuando uno da amor, mucho amor, también recibe lo mismo a cambio.

Grite, patalee, rezongue, sonreí, salté, corrí, pensé, me deje llevar, me cuide, me expuse, sufrí de insomnio, me asusté, baile, transpire, me exigí, me relaje, dormí, creí, desee, amé, callé, aprendí, reflexione, me sorprendí, me tropecé, caí, me golpee, me curé, puse límites, desperté, descubrí, disfrute y viví!.

Hoy puedo decir que este año no paso en vano y si bien podría creer que el muy sinvergüenza me paso por encima, yo, yo lo di vuelta como un zoquete!.

Vengan Mayas! Estoy preparadísima!. :)









domingo, 12 de agosto de 2012

Día del niño

Volví a reír a las carcajadas, a sorprenderme con cada gesto, con singulares miradas, con pequeños destellos de “pascualismo” de la gente que me acompaña.

Volví a jugar a juegos de mesa, a ver como mis amigos intentan hacer trampa sin que los vea, a sentir la inocencia y a pedirle deseos a las estrellas.

Volví a correr por el placer mismo de correr mientras disfruto de la lluvia golpeandome la cara, pregonando una sonrisa placentera, generando mariposas en mi panza. 

Volví a darme cuenta que sin mis amigos me siento incompleta, que de no tenerlos mi vida sería una vizñeta entre tantas cosas que para ellos, los “grandes”, sería una treta.

Volví a encontrarme en la calesita de la vida, esa que de tantas vueltas no te aburre sino que te invita a armar la estrategia en busca de la sortija de la vida.

Recordé que la existencia suele tener “subi-bajas” y que, indefectiblemente, necesitas la complicidad de un “otro” que te balancee y te ofrezca su compañía.

Volví a jugar al “Pato Ñato”, eligiendo las personas para contarles mis profundos anhelos, para seducirlas con el coqueteo de príncipes, princesas, castillos y secretos.

Hoy sigo preguntándome “que quiero ser cuando sea grande” y a que me quiero dedicar cuando llegue ese momento y descubrí, que lo único que anhelo es ser consecuente con mis ganas de disfrutar, amar, jugar, aprender... y siento, realmente, que con eso ya tengo todo resuelto.

Feliz día del niño! Bienvenidos al juego de la vida!!!! :)

sábado, 11 de agosto de 2012

Llueve


Hoy lloro como el cielo, grito al compás de los truenos, empapo mi alma de sueños y destello la luz del rayo… que sucumbe mi cuerpo.

domingo, 5 de agosto de 2012

Acaracolado presente


Sentada frente al mar volví a descubrirme.
El vaivén de las olas golpea mi corazón,
el aroma a salitre se filtra en mis venas,
el rocío del mar vuelve a empapar mi alma.
La vida me presta un nuevo prismático...
 
Cierro los ojos y me dejo llevar,
ese dulce y fuerte sonido me rodea,
paz y excitación uniforme,
colores estridentes y pensamientos consecuentes
invaden una vez mas mi mente.

Azucarado y acaracolado presente...

Arriesgarse a amar


Arriesgarse a amar, más que riesgo es un aprendizaje. Aprender a amar es también aprender a amarse, arriesgarse a  soñar mientras te desenredan el alma con caricias y te curan con besos las heridas; porque al fin de cuentas, todos tenemos una cascarita en el alma. Aprender a amar, es el mejor riesgo porque de lo contrario uno se sienta a esperar y, mientras la espera desespera,  el amor hace su trabajo con calma, serenamente espolvoreándonos el corazón a base de miles de destellos de vida. 

Callejón sin salida


Presentía que eras un callejón sin salida, pero tu luz me engaño. Me llenaste de carteles luminosos, de pasajes llenos de colores, de melodías significantes y de brisas alentadoras.
Pusiste a mis pies una hermosa alfombra roja, la cual aseguraste me conduciría directamente a tu alma, a tu luna, a nuestra Luna.

Llenaste de flores las ventanas de las casas, contrataste a siete enanos que al hacer la vertical al unísono me mostraban sus ombligos, malabareaste tus palabras y me entretuviste con tus historias y yo, yo caminaba junto a mi inocente media sonrisa, paseando mis carcajadas impunes por la calle y  coloreaba guirnaldas a base de utópicos sueños.

Me regalaste zapatillas y pediste que corriera, que me apurara convenciéndome que no había tiempo. Deseche los gestos desconfiados que se habían apoderado de mí y apure mi paso para, finalmente, caer en tus brazos y lastimarme con tus espinas. Suplicaste mis disculpas, curaste mis heridas con tus besos, tomaste mi mano y nuevamente me hiciste flotar.

Volé unas cuadras a base de suspiros y caricias nocturnas, de arrumacos y miradas dulcemente silentes, de roses apasionados y alaridos desmesurados; pero un huracán de furia y desconfianza, un tifón de alucinaciones y gritos, un terremoto de frases y fotos, un maremoto de lágrimas, angustias no resueltas y quejidos nunca dichos me obligaron a bajar a la tierra, a ensamblarme nuevamente al frío y duro pavimento y a recordar que, si bien intuía que este callejón no tenía salida y su intensa luz se presentaba intermitentemente, yo contaba con mi propia luminosidad.

Cerré los ojos buscando percibir mi claridad, me aislé del mundo y con el dolor de un amor locamente inconcluso corriendo por mis venas, volví mis pasos transitando nuestra historia labrada en las comisuras de los adoquines, observando las rajaduras de las paredes, los grafitis coloridos en las persianas, los viejos brotes de las plantas recientemente podadas y los fanales tibiamente encendidos.

El faro de mi fuerza pudo más que mi debilidad ante sus divertidas ocurrencias y, gracias a ello, aunque con todo el dolor del mundo , encontré en la entrada, la salida.

sábado, 14 de julio de 2012

Ser una Matrioshka


Hace un tiempo atrás un hombre me dijo que me parecía una “Matrioshka” debido a que dentro de mí existían miles de mujercitas que, lentamente, iba descubriendo. Me comentó también que eran un símbolo de feminidad, protección, sabiduría, experiencia y amor…


Hoy me siento más “Matrioshka” que nunca. Me gusta redescubrirme, sacarme las capitas y albergar dentro de mí la próxima mujer a descubrir.

Que feliz soy de ser una “Matrioshka”!!!!

martes, 10 de julio de 2012

Mañana


Mientras el retazo de papel ofrece un lugar de contención para mis acuosas debilidades oculares, miro con detenimiento el traje de hojalata que usaré nuevamente mañana a pesar de la resistencia que ofrece el músculo más importante del cuerpo.


Hoy dormiré rodeada de sábanas frías y almohadones solitarios, respiraré angustias por ilusiones provocadas, me hundiré en la huella de aquel colchón con el que fantaseé compartir deseos pasionales y, apagaré la luz que tutelaba mis sueños ficticios llenos de suaves palabras y profundos sentimientos.

Esta noche no habrá historias de caballeros y doncellas, de príncipes y castillos crueles que encierran un amor que se aventuraba florecer. No habrá monstruos a los que les haré frente ni fantasmas que persigan y atenten contra mi ego vagamente suspendido de frágiles hilos anudados a pompas de algodón. No sudare de nervios ante los avatares que pueden apalear tu salud ni despertaré, asombrada y sonriente, por imaginar nuestro primer amanecer juntos.

Mañana abriré la ventana del olvido en busca de nuevos colores para pintar mis quimeras, caminaré descalza por mi hogar intentando amigarme nuevamente con la tierra, calentaré, más de lo común, mi habitual desayuno pretendiendo descongelar las estalactitas que albergaron recientemente mi alma y deglutiré cada porción de pan, ansiando sentir una vaga sensación de saciedad en mi interior.

Mañana levantaré mi mentón y le dedicaré una melancólica mirada al destino, lo culparé por despojarme de ilusiones, miraré con desconfianza su accionar y cuestionaré su rol tirano para poder apaciguar la sensación enquistada de desengaño vital.

Mañana no habrá rayo de sol que esclarezca mi alma, ni lluvia que refresque mi dolor. No caminaré sonriéndole a la vida ni permitiré que me curen las heridas. Mañana, mañana será otro día, similar a los de antes, distinto a los demás simplemente porque mañana, mañana no enunciaré un “Buen día, mi amor”.

Ser mujer




Nacer mujer es un desafío hermoso porque sabes, desde el primer momento, que tenes la posibilidad de traer más vida al mundo. Empatizas con la mas pequeña hormiga cuando carga esa enorme hoja sobre su lomo, te retorces de dolor cuando ves un niño con hambre, te enterneces con una simple palabra susurrada en tu oído, te transportas a un lugar único con un suave beso y sentís, sentís que, cuando estas en los brazos de alguien a quien amas, estas en tu hogar.

Es verdad, a veces creemos que podemos con todo, que tenemos mil manos para llevar nuestros recuerdos en una valija, nuestras experiencias en la cartera, nuestras carencias en el neceser y nuestros anhelos en la típica bolsita de cartón, pero nos enorgullecemos de buscar, incansablemente, ciento de veces, hasta encontrar “eso”que tanto necesitamos. No nos damos por vencidas fácilmente porque creemos que, cuando se busca con amor y esperanza, nada nos detiene.

Ser mujer es mucho más que cocinar una rica comida, lavar ropa embarrada, planchar camisas a media noche, cuidar a tu familia, escuchar a tus amigos , abrazar a tus hijos, embellecerse a base de miles de cremas, soportar cambios de humor a base de hormonas incontrolables, trabajar arduamente hasta que no puedas más. Ser mujer también es decir: “No puedo. ¿Me ayudas?”, “No lo sé, ¿Me enseñas?”, “Abrazame”, “Te extraño”, “Te necesito”, “Te Quiero”, “Te amo” sin que se te quiebre la voz y el orgullo en pedacitos…

Ser mujer es sinónimo de vivir enamorada de la vida y de una misma porque somos como un pequeño, suave, esponjoso y dulce pastel espolvoreado de virtudes y defectos.

lunes, 9 de julio de 2012

Acerca de los hombres


A veces suelo encontrarme en situaciones que pasan de divertidas a poco graciosas en escasos segundos. Por lo general, suelo ser una mujer simpática, que sigue el tren de la joda colectiva sin necesidad de poner voz aguda  al estilo “ayyy por favooor”, manito en la cara mediante, para decir que no estoy de acuerdo con lo que están diciendo. Sin embargo, en este fin de semana me ha tocado vivenciar dos situaciones un tanto llamativas en donde los protagonistas fueron hombres – no adolescentes, aclaro-  que, con el afán de acercarse, han acudido a la agresividad disfrazada de chiste.

Quien no me tiro un papelito, me pateó o deslizo un comentario “levemente” jodido, optó por ponerse la chabacanería al hombro buscando arrimarse a través del típico llamado “doble sentido” buscando así la complicidad de aquellas personas que acompañaban la reunión.

Son maneras, pensé. Sin embargo, no es un gesto que me atraiga o me acerque sino todo lo contrario. Parece evidente que hay hombres que, lamentablemente, utilizan este tipo de escudos para llamar la atención de una mujer y, sin ser conscientes, terminan poniendo sobre la mesa su lado más vulnerable.

No me enoja, no juzgo, ni lo tomo a nivel personal- por más que así haya sido- sino que termino observando que cada uno tiene su manera de ser y que, para bien o para mal, todos tenemos una forma de acercarnos.  Pero, llega un momento en donde me siento obligada a poner un límite y no desde el enojo, la bronca o la falta de respeto sino desde la frontalidad, la charla y la franqueza.
Decirle a un hombre –“Estamos grandes, si existe algo de lo que me quieras hablar, vení, sentate, que cuando ya tenemos más de 30 años, las cosas pueden conversarse cara a cara”- genera una conmoción tal que parece que los apabulla, y hasta se creería que sienten la necesidad de huir con tanta urgencia como si hubiesen escuchado el ultimo llamado del vuelo a Alaska. Sorprendente, no?. Es como si se pusieran nerviosos, como si no supieran que hacer, que decir, que comentar como para sostener esa idea de “macho” que tanto necesitan demostrar…

No me creo la mujer más bonita, ni la más sensual, ni deslumbrante del país, mundo, universo o lo que sea. Simplemente soy una mujer que le gustan los mimos, la dulzura, la tranquilidad, la sinceridad, la caballerosidad y por sobretodo el respeto. Y eso no significa que no juegue al juego de la histeria y la seducción, porque claro, eso es hermoso y se disfruta, pero cuando este juego se tiñe de colores opacos y sacan las cosas más grotescas del ser humano, yo pierdo la motivación, él pierde el encanto y culmina en un “simplemente sigo siendo yo pero un poquito menos simpática y complaciente” porque en fin, cada uno tiene su manera de ser, de mostrarse y de seducir, pero con el paso del tiempo, y gracias al autoconocimiento, me doy cuenta que estos modales no me sorprenden, no me atraen y, simplemente, no los elijo.

miércoles, 27 de junio de 2012

Extraño


Extraño tus besos impregnados de amor en mi vientre, los dibujos psicodélicos de tus dedos en mi espalda ardiente, tu aliento en mi nuca en la mañana, las sábanas desordenadas en la cama.

Extraño la inmensidad de nuestra locura enunciada en un solo grito, tu mirada decorosa presentándose como hito, tu caminar inciertamente seguro en donde habito.

También extraño tu débil inocencia, tu dejadez extrema teñida de incontinencia, tu dulzura inmaculadamente amena, tu alma desmesurada y tu dilema.


Extraño tu paz y tu guerra, tu sensibilidad mojando la tierra, el temblor que sacudían tus piernas al hacerme tuya y mi esencia que desde mis entrañas aúlla.

Extraño tu libertad exagerada, tu psiquis atormentada junto a  tus lastimaduras proyectadas; tu niñez debilitada y tu hombría predestinada… Extraño, extraño tanto sentirme tu amada.

martes, 26 de junio de 2012

Bendito el día


Bendito el día en que te descalzaste, caminaste sobre la arena de mi alma y plasmaste tus huellas imborrables. No hubo mar que te borre, lluvia que te disipe, ni huracán que te quite de ese lugar en donde dejaste la semilla de la planta de tus pies.

Bendito el día en que encendiste una hoguera de pasión en mis entrañas, sazonaste mis sueños con tus dulces palabras, hiciste un caldo sabroso de mis lágrimas y te apoderaste de mi cielo, mi infierno, mis ansias.

Bendito el día en el que florecí a bordo de tus dulces labios absolutamente encallada en el oleaje de nuestra esencia; el día en que acaricié tu suave rostro estremecido en la oscuridad de tu aliento, recorrí tu cuerpo preso de solidaridad estelar, visité tus párpados tensos en la inmensidad de tu salado mar y fui tuya, únicamente tuya, hasta la eternidad…

jueves, 21 de junio de 2012

El arte del amor


Lo abrace y lo lleve hacia mi pecho, mis lágrimas no dejaban de caer confundiéndose con la risa melancólica del agradecimiento profundo de haberlo tenido, de haberlo leído.

Mis suspiros incesantes y mi amarga felicidad pronunciaron su nombre y no solo le agradecí al Premio Nobel de la Literatura, el Señor Gabriel García Márquez, por haberme permitido pasear por su arte sino también, le agradecí a quien puso, de manera imaginaria, en mi mano y en mi corazón, este hermoso libro que marca una hermosa etapa en mi vida.

El amor es tal como uno lo vive, como lo viven Florentino Ariza y Fermina Daza, como lo vive Doña Rosa y Don Jorge, como lo vive Richard Bach y Leslie Parrish, como lo vive cada ser humano que habita este azulino planeta de locos.

Porque el amor tiene mucho de locura y la locura tiene mucho que ver con el amor y, “El amor en los tiempos del cólera”, tiene ese plus de saberse amado donde quiera que uno este, donde quiera que uno vaya, así, tan simple y tan perpetuo…como dice Florentino Ariza : “Toda la vida”.

Mientras


Mientras un señor a base esfuerzo, cemento y pala empareja el techo de su humilde casa en zona sur; una pareja pre-adolescente de zona norte no deja de besarse indomablemente.

Mientras una embarazada rompe bolsa en plena reunión familiar de domingo y todos sus familiares desesperan; un padre se ve obligado a ingresar a su madre a un geriátrico debido al alzhéimer que padece.

Mientras un veinteañero despierta con una resaca terrible y una sonrisa que asoma en la comisura derecha de su boca;  un niño hace malabares en plena Av. 9 de julio.

Mientras un piloto acelera haciendo las maniobras pertinentes para despegar su Boeing 737 en la corta pista de aterrizaje de Aeroparque; un automovilista pisa el freno desesperadamente con el objetivo de evitar la multa y el posible choque de la Autopista 25 de Mayo.

Mientras un niño, a base de picardía, aprovecha el descuido y roba un caramelo al kiosquero; un amigo abraza a otro y pronuncia “acá estoy, quédate tranquilo, ya va a pasar”.

Mientras un hombre llora cuando escucha que a su mujer le quedan pocos meses de vida, una pareja pronuncia felizmente "si quiero" frente al juez.

Mientras una mujer llora entristecidamente la pérdida de un amor absolutamente loco; el telón del teatro se abre y el cómico hace reír a carcajadas limpias a la señora considerablemente maquillada de la primera fila.

Así y asá, tan o no tan extremista, es la vida. Un sinfín de distintas situaciones sostenidas por  diferentes escenarios e incomparables historias de vida.

Sea cual sea la tuya, la mía, la nuestra, la de ustedes: NO LA JUZGUES, VIVILA COMO ES, CON LO QUE ES, CON LO QUE TIENE Y CON LO QUE NO TIENE TAMBIEN.
VALORA Y POR SOBRETODO RESPIRA, SENTÍ, VIVÍ, REÍ HASTA QUE TE DUELA LA PANZA Y LLORA HASTA QUE HAYAS EMPAPADO TODOS LOS HOMBROS EN LOS QUE PUEDAS APOYARTE.

domingo, 3 de junio de 2012

Te espero ( M. Benedetti)

Te espero cuando la noche se haga día,
suspiros de esperanzas ya perdidas.
No creo que vengas,
lo sé, sé que no vendrás.

Sé que la distancia te hiere,
sé que las noches son más frías,
sé que ya no estás.

Creo saber todo de ti.
Sé que el día de pronto se te hace noche:
sé que sueñas con mi amor,
pero no lo dices,
sé que soy un idiota al esperarte,
pues sé que no vendrás.

Te espero cuando miremos al cielo de noche:
tu allá,
yo aquí,
añorando aquellos días
en los que un beso marcó la despedida,
quizás por el resto de nuestras vidas.

Es triste hablar así.
Cuando el día se me hace de noche,
y la luna oculta ese sol tan radiante,
me siento sólo, lo sé;
nunca supe de nada tanto en mi vida,
solo sé que me encuentro muy sólo,
y que no estoy allí.

Mis disculpas por sentir así,
nunca mi intención ha sido ofenderte.
Nunca soñé con quererte,
ni con sentirme así.

Mi aire se acaba como agua en el desierto,
mi vida se acorta pues no te llevo dentro.
Mi esperanza de vivir eres tu,
y no estoy allí.
¿Por qué no estoy allí?,
te preguntarás...
¿Por qué no he tomado ese bus que me llevaría a ti?
Porque el mundo que llevo aquí no me permite estar allí,
porque todas las noches me torturo pensando en ti.
¿Por qué no sólo me olvido de ti?
¿Por qué no vivo sólo así?
¿Por qué no sólo...?


Mario Benedetti

Me dueles ( J. Sabines)


Mansamente, insoportablemente, me dueles. 
Toma mi cabeza. Córtame el cuello. 
Nada queda de mí después de este amor. 

Entre los escombros de mi alma, búscame, 
escúchame. 
En algún sitio, mi voz sobreviviente, llama, 
pide tu asombro, tu iluminado silencio. 

Atravesando muros, atmósferas, edades, 
tu rostro (tu rostro que parece que fuera cierto) 
viene desde la muerte, desde antes 
del primer día que despertara al mundo. 

¡Qué claridad de rostro, qué ternura 
de luz ensimismada, 
qué dibujo de miel sobre hojas de agua! 

Amo tus ojos, amo, amo tus ojos. 
Soy como el hijo de tus ojos, 
como una gota de tus ojos soy. 
Levántame. De entre tus pies levántame, recógeme, 
del suelo, de la sombra que pisas, 
del rincón de tu cuarto que nunca ves en sueños. 
Levántame. Porque he caído de tus manos 
y quiero vivir, vivir, vivir.

Me doy cuenta de que me faltas ( J. Sabines)


Me doy cuenta de que me faltas 
y de que te busco entre las gentes, en el ruido, 
pero todo es inútil. 
Cuando me quedo solo 
me quedo más solo 
solo por todas partes y por ti y por mí. 
No hago sino esperar. 
Esperar todo el día hasta que no llegas. 
Hasta que me duermo 
y no estás y no has llegado 
y me quedo dormido 
y terriblemente cansado 
preguntando. 
Amor, todos los días. 
Aquí a mi lado, junto a mí, haces falta. 
Puedes empezar a leer esto 
y cuando llegues aquí empezar de nuevo. 
Cierra estas palabras como un círculo, 
como un aro, échalo a rodar, enciéndelo. 
Estas cosas giran en torno a mí igual que moscas, 
en mi garganta como moscas en un frasco. 
Yo estoy arruinado. 
Estoy arruinado de mis huesos, 
todo es pesadumbre.

Amor mío, mi amor ( J. Sabines)


Amor mío, mi amor, amor hallado 
de pronto en la ostra de la muerte. 
Quiero comer contigo, estar, amar contigo, 
quiero tocarte, verte. 

Me lo digo, lo dicen en mi cuerpo 
los hilos de mi sangre acostumbrada, 
lo dice este dolor y mis zapatos 
y mi boca y mi almohada. 

Te quiero, amor, amor absurdamente, 
tontamente, perdido, iluminado, 
soñando rosas e inventando estrellas 
y diciéndote adiós yendo a tu lado. 

Te quiero desde el poste de la esquina, 
desde la alfombra de ese cuarto a solas, 
en las sábanas tibias de tu cuerpo 
donde se duerme un agua de amapolas. 

Cabellera del aire desvelado, 
río de noche, platanar oscuro, 
colmena ciega, amor desenterrado, 

voy a seguir tus pasos hacia arriba, 
de tus pies a tu muslo y tu costado.



Jaime Sabines

martes, 1 de mayo de 2012

Te amo


Quiero decirte que te amo, 
quiero decirte que eres mío, 
que no te cambio por ninguno, 
y por tenerte desvarío. 

Canción desde el desvelo


En una noche de desvelo una persona desconocida dijo estar "trabada" al momento de escribir una canción.
¿Te ayudo?- pregunté.
¿Qué se te ocurre?- contestó

A ver, dejame sentir...cerré los ojos y, como siempre, él voló su vuelo rasante directo a mi alma y yo convertí  mis emociones en palabras.

Más tarde le pregunté: ¿Cómo quedo?, ¿Qué te parece?...  a lo que me contesta "Es una declaración de amor que da como para un blues, me encanta. Gracias".

Quizás, alguna vez, esto se transforme en una canción; quizás nunca me entere, pero sé que le regale mi inspiración a alguien que necesitaba escribir sobre el amor y yo, estoy tan llena de amor, de tu amor, que con solo saber que una melodía te evoca, me siento feliz.



Quisiera sentarme en tu oído,
susurrarte un suspiro,
resbalarme en tus labios,
culminar en tus latidos.

Impenetrable sensación
de gritos desesperados,
endurecen tus entrañas
rugiendo de significados.

Tu piel es mi camino,
tu alma mi destino…
abrojada a tu suspiro espero
e intento con cierto esmero,
recordar mi parte amada.

Y aunque parezca desmesurada,
un tanto alocada,
dejare que mi cuerpo se inunde
de tus finas aristas de amor.






domingo, 29 de abril de 2012

Soledad


Llovió todo el día y cada gota que caía sobre cada grano de cemento golpeaba fuertemente mi alma, su sonido ensordecedor me recordaban cuanto te extrañaba y necesitaba.

No hubo truenos, pero mi corazón temblaba en silencio frente a la ausencia de nuestras palabras; rugía tímidamente llenando de dolor ese vacio que provoca el no tenerte cerca.

Los rayos nunca aparecieron, pero la luz de mi alma sigue proyectando amor de manera firme, no intermitente. La luz sigue en mi pecho, mas viva que nunca, porque sigo palpitando cada sílaba de tu nombre, cada respiración de tu alma, cada ardor de tu cuerpo, cada sensación de tu abrazo.

Llovió todo el día y me inunde completa, me angustié y mientras mi segundo nombre me desgarraba el alma, viví, en carne viva, el dolor de no poder abrazarte.

Te amo y te necesito tanto...

sábado, 28 de abril de 2012

Ambos...

Ambos nos llamaremos cuando estemos re-creados individualmente.
Te amo y sigo ahí, abrojada a tu alma como también estas vos, abrojado a la mía.

Te extraño a mares, oceanos y galaxias!

miércoles, 25 de abril de 2012

Miedo de extrañarte

Si leo tus mails, me enamoro completamente y caigo rendida a tus brazos; sin embargo, cuando te pones tan demandante, desconfiado y amenazante, me congelo.
Me duele perderte, pero más me duele que este amor no pueda ser.

Hoy te extraño en demasía, correría a tus brazos, dormiría abrazada a tu alma, abrojada a tu corazón. Te amo tanto, tanto pero sos tan inestable que me da miedo terminar ahogando mi vida en tu vaso de agua...

martes, 24 de abril de 2012

Sala de espera



Sin creer en nada y creyendo en todo, hoy vuelvo a pedirle a los ángeles y a los marcianos que te cuiden, que te besen los ojitos, que te iluminen el camino con sus naves espaciales, que te alimenten con mi amor raramente cósmico y te regalen el aroma dulce y cálido de mi media sonrisa.

Otra vez al quirófano y estás tan deshecho por dentro, que solo me  tiraría al piso a juntar, uno por uno, los pedacitos de tu alma y de tu corazón con total de re-construirte.

Otra vez en manos del maldito bisturí que todo lo modifica, lo rehace, acomoda o reinventa, mientras vos seguís mutando por dentro con el objetivo de intentar acomodarte a una vida sin ausencias, sin culpas ni dolor.

Por más que quiera y lo intente, de nada sirve que me tire al piso pretendiendo juntar las piezas de tu rompecabezas, no es mi función, mi deber, mi lección en la vida porque no puedo armar algo que nunca conocí como era antes de... sin embargo, vos si podes hacerlo, vos podes tomarlas de a una por vez, palparlas, observarlas, pensarlas, elaborarlas y acomodarlas en su lugar o darle un nuevo espacio en tu existencia.

Esta vez no pude acompañarte, pero te tome la mano como siempre a sabiendas de que quizás, en esta vida, el destino no nos permita estar juntos. Nadie tiene la certeza de nada, pero nosotros no nos estábamos haciendo bien mutuamente y eso no se cura con amor, sino con entendimiento y aceptación… aunque duela.

De nada sirve mi presencia en momentos como este, donde solo debes rencontrarte, reinventarte, re-educarte, re-armarte, re-valorizarte para finalmente poder revivirte.

Mientras tanto yo te espero, en la sala de espera...

De nada sirve


De nada sirve mi ayuda,
si crees que no existe solución.

De nada sirve mi amor desmesurado,
si solo encuentras soledad en tu alma.

De nada sirve mi existir,
si sentís que no queres vivir en esta vida.

De nada sirve llenarte de luces de colores,
si solo ves en blanco y negro.

De nada sirve cocinarte las cosas más dulces,
si tu paladar aun tiene el sabor amargo del pasado.

De nada sirve abrazarte,
si sentís que mis extremidades están llenas de espinas.

De nada sirve decirte cuanto te amo,
si solo la duda… es tu certeza.