Mientras esta gota incolora nutre mi mejilla de domingo por la tarde, una burbuja de aire que tiene tu nombre escrito con brillantina de colores, se queda petrificada en mi garganta.
No me atrevo a decirlo, porque decirlo es decirme, es escucharme, es hacerme cargo de que esto esta sucediendo… me niego. No quiero darme cuenta de esto, de eso, de aquello y de todo lo demás, simplemente porque sé que no tiene remedio, salida, solución y eso duele mas que esta burbuja que comienza a mutar y a la que le crecen aguijones que lastiman mi garganta y la hacen sangrar.
Y vuelvo a preguntarme, mientras intento tragar saliva – o sangre, ya no sé- para que callo si sé que no me podes escuchar. Si me vieras, volverías; si me escucharas, volverías. Sé que estas ahí esperando de mí cualquier indicio que se asemeje a lo que vivimos, pero no… No puedo con tu tempestad, no puedo con mi cordura, no la quiero perder, pero tampoco puedo perderte.
Seguís acá, en mi mente, diariamente, te acaricio por las mañanas y me acaricio por las noches, creyendo que estas conmigo, que posiblemente estés haciendo lo mismo, y que el éter nos brinda la posibilidad de seguir amándonos como antes.
La burbuja sube, explota mi cabeza, no me deja pensar; mi mandíbula lucha contra la violencia de sus puntas hirientes, intenta destruirla, para que nada suceda, para que todo termine siendo digerido por dentro, para que nadie se dé cuenta que es lo que me esta sucumbiendo, pero no aguanto mas… Si no lo digo, creo que muero, así como cuando moría en tus brazos luego de hacernos el amor, cuando moría en tus ojos luego de soñar con nuestros hijos, como cuando moría en tus manos al necesitar cariño y contención… así, moría y volvía a nacer, porque me dabas ese oxigeno tan increíble que hacia que todo pareciera pequeño al lado de nuestro amor.
No aguanto mas, la burbuja empuja mis pómulos, explota dentro de mi boca, abre mis labios – estos que te besaron con todo el amor del mundo- y sale un grito desesperado que musicaliza las lagrimas que no dejan de caer y empapar mi vestido como en esas tardes de lluvia incesante…
TE EXTRAÑO!
No hay comentarios:
Publicar un comentario