Sentada frente al mar volví
a descubrirme.El vaivén de las olas golpea mi corazón,
el aroma a salitre se filtra en mis venas,
el rocío del mar vuelve a empapar mi alma.
La vida me presta un nuevo prismático...
Cierro los ojos y me dejo llevar,
ese dulce y fuerte sonido me rodea,
paz y excitación uniforme,
colores estridentes y pensamientos consecuentes
invaden una vez mas mi mente.
Azucarado y acaracolado presente...
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