domingo, 29 de abril de 2012

Soledad


Llovió todo el día y cada gota que caía sobre cada grano de cemento golpeaba fuertemente mi alma, su sonido ensordecedor me recordaban cuanto te extrañaba y necesitaba.

No hubo truenos, pero mi corazón temblaba en silencio frente a la ausencia de nuestras palabras; rugía tímidamente llenando de dolor ese vacio que provoca el no tenerte cerca.

Los rayos nunca aparecieron, pero la luz de mi alma sigue proyectando amor de manera firme, no intermitente. La luz sigue en mi pecho, mas viva que nunca, porque sigo palpitando cada sílaba de tu nombre, cada respiración de tu alma, cada ardor de tu cuerpo, cada sensación de tu abrazo.

Llovió todo el día y me inunde completa, me angustié y mientras mi segundo nombre me desgarraba el alma, viví, en carne viva, el dolor de no poder abrazarte.

Te amo y te necesito tanto...

sábado, 28 de abril de 2012

Ambos...

Ambos nos llamaremos cuando estemos re-creados individualmente.
Te amo y sigo ahí, abrojada a tu alma como también estas vos, abrojado a la mía.

Te extraño a mares, oceanos y galaxias!

miércoles, 25 de abril de 2012

Miedo de extrañarte

Si leo tus mails, me enamoro completamente y caigo rendida a tus brazos; sin embargo, cuando te pones tan demandante, desconfiado y amenazante, me congelo.
Me duele perderte, pero más me duele que este amor no pueda ser.

Hoy te extraño en demasía, correría a tus brazos, dormiría abrazada a tu alma, abrojada a tu corazón. Te amo tanto, tanto pero sos tan inestable que me da miedo terminar ahogando mi vida en tu vaso de agua...

martes, 24 de abril de 2012

Sala de espera



Sin creer en nada y creyendo en todo, hoy vuelvo a pedirle a los ángeles y a los marcianos que te cuiden, que te besen los ojitos, que te iluminen el camino con sus naves espaciales, que te alimenten con mi amor raramente cósmico y te regalen el aroma dulce y cálido de mi media sonrisa.

Otra vez al quirófano y estás tan deshecho por dentro, que solo me  tiraría al piso a juntar, uno por uno, los pedacitos de tu alma y de tu corazón con total de re-construirte.

Otra vez en manos del maldito bisturí que todo lo modifica, lo rehace, acomoda o reinventa, mientras vos seguís mutando por dentro con el objetivo de intentar acomodarte a una vida sin ausencias, sin culpas ni dolor.

Por más que quiera y lo intente, de nada sirve que me tire al piso pretendiendo juntar las piezas de tu rompecabezas, no es mi función, mi deber, mi lección en la vida porque no puedo armar algo que nunca conocí como era antes de... sin embargo, vos si podes hacerlo, vos podes tomarlas de a una por vez, palparlas, observarlas, pensarlas, elaborarlas y acomodarlas en su lugar o darle un nuevo espacio en tu existencia.

Esta vez no pude acompañarte, pero te tome la mano como siempre a sabiendas de que quizás, en esta vida, el destino no nos permita estar juntos. Nadie tiene la certeza de nada, pero nosotros no nos estábamos haciendo bien mutuamente y eso no se cura con amor, sino con entendimiento y aceptación… aunque duela.

De nada sirve mi presencia en momentos como este, donde solo debes rencontrarte, reinventarte, re-educarte, re-armarte, re-valorizarte para finalmente poder revivirte.

Mientras tanto yo te espero, en la sala de espera...

De nada sirve


De nada sirve mi ayuda,
si crees que no existe solución.

De nada sirve mi amor desmesurado,
si solo encuentras soledad en tu alma.

De nada sirve mi existir,
si sentís que no queres vivir en esta vida.

De nada sirve llenarte de luces de colores,
si solo ves en blanco y negro.

De nada sirve cocinarte las cosas más dulces,
si tu paladar aun tiene el sabor amargo del pasado.

De nada sirve abrazarte,
si sentís que mis extremidades están llenas de espinas.

De nada sirve decirte cuanto te amo,
si solo la duda… es tu certeza.

lunes, 23 de abril de 2012

Duele, pero comprendo



Todos tenemos un infierno en la cabeza 

que no se lleva bien con este corazón. 
Hay emociones que no pueden compartirse 

¿Cómo te explico que me duele igual que a vos? 

domingo, 22 de abril de 2012

Zombi

Abrazada a tu recuerdo espero, 
que las luces de tu vida vuelvan a encenderse
y bajes del cielo oscuro,
donde sueles esconderte.

Recorro tu cuerpo con mis besos,
buscando curarte desgarradoras heridas,
creyendo aún que puedo sanarte,
dulce zombi de mi alma...