sábado, 1 de septiembre de 2012

Balance del año


Me pregunto porque tengo que esperar a estar cerca de fin de año para hacer un balance si en este preciso momento siento ganas de hacerlo. 
Fue, aunque aún no termino, un año lleno de emociones. Que digo!? Fue una montaña rusa de emociones!!!.

Me pasaron mil cosas durante estos meses. 

Para comenzar, festeje mis 31 años con gente que quiero muchísimo y que me acompaño codo a codo día a día. Me sentí feliz, realmente feliz, como en esos días que esperaba las 5
 de 
la tarde para juntarme con mis amigos/as del barrio y salir a jugar a la mancha, hasta que mi mamá pegara un grito desde la ventana de casa invitándome a entrar porque se hacia de noche.

Volví a conectarme con mis sentimientos, mis emociones, mis miedos, mis más crudos defectos y aprendí de ellos, evaluándolos  reflexionándolos y hasta escribiéndolos y compartiéndolos con todo aquel que tuviera ganas de leerme y sentirme. 

Me enamoré y di absolutamente todo lo que tenía y más. Sentí la reciprocidad de ese amor de una manera muy poco convencional y dolió. Llore mucho, muchísimo, hasta que decidí parar antes de inundar todas las calles de Belgrano y Macri decidiera venir a quejarse por tanto derroche de agua “purificadora”.

Acompañe a mis familiares mas cercanos por senderos sinuosos y poco fáciles de caminar y, gracias a eso, comprendí que todos somos distintos, que cada uno elabora y vive la vida de la manera que le sale y se repone ante cosas duras como puede.

Aprendí a ser más paciente y tolerante con respecto a las decisiones ajenas, a juzgar menos y a abrazar más, porque en definitiva, todos necesitamos un abrazo.
Conocí lo tangible que es la palabra “incondicional” cuando se plasma en los actos de las personas que amo, que me nutren y me enseñan y sentí, que cuando uno da amor, mucho amor, también recibe lo mismo a cambio.

Grite, patalee, rezongue, sonreí, salté, corrí, pensé, me deje llevar, me cuide, me expuse, sufrí de insomnio, me asusté, baile, transpire, me exigí, me relaje, dormí, creí, desee, amé, callé, aprendí, reflexione, me sorprendí, me tropecé, caí, me golpee, me curé, puse límites, desperté, descubrí, disfrute y viví!.

Hoy puedo decir que este año no paso en vano y si bien podría creer que el muy sinvergüenza me paso por encima, yo, yo lo di vuelta como un zoquete!.

Vengan Mayas! Estoy preparadísima!. :)